historia porEl estrés, continuado e intenso, puede matarlo. El corazón estresado, puede ayudar a su cuerpo a combatir el ataque ocasional de un tigre dientes de sable, a enfrentar una erupción volcánica, o el naufragio de un romance. Pero, no fue diseñado para soportar repentinos aumentos de adrenalina, durante períodos extensos de tiempo.
Ejemplo: el fundador de Enron, el Ken Lay de los últimos tiempos.
Numerosos estudios de investigación (demasiados, contarlos sería estresante), validan que el estrés y la depresión, son tan riesgosos para el corazón, como la presión arterial fuera de control, los malos genes y el colesterol elevado.
“El estrés crónico, lo deja sin esperanzas e impotente, en un riesgo cardiaco muy alto” dice el cardiólogo Samuel Ward Casscells, III, el Distinguido Profesor de Medicina y Salud Pública John Edward Tyson del The University of Texas Health Science Center en Houston.
Cuando el cuerpo se encuentra bajo estrés extremo, explica Casscells, libera adrenalina y cortisol, los cuales tiene efectos negativos. Repentinamente, las arterias se contraen, la sangre se vuelve más espesa, y existe riesgo de coagulación. El ritmo cardíaco se acelera, lo cual puede sobrepasar el suministro de sangre y la irritabilidad del corazón se incrementa, "abriéndole camino a la arritmia, el umbral para la fibrilación. “Dichas hormonas, destruyen el cuerpo como si fueran ácido" explica Casscels.
Siglos atrás, los hombres inteligentes, sabían esto. En el Evangelio de San Lucas del Nuevo Testamento, él describe: "los corazones de los hombres fallan a causa del miedo", relata Casscells.
El Dr. John Hunter, El Cirujano General de la Armada Inglesa en 1790, se dio cuenta de que había algo malo en su pecho cuando se enojaba. Una vez dijo, "Mi vida esta en las manos de cualquier tonto que sea capaz de enfurecerme”. De hecho, en una reunión del Consejo Directivo del Hospital St. George de Londres en 1793, el Dr. Hunter se enfureció, tuvo un ataque cardiaco, y murió.
"En un sentido evolutivo, todas estas reacciones primordiales eran correctas. Cuando nuestros ancestros estaban siendo perseguidos por un león o por alguien con una lanza, significaba que ellos podían escapar de su enemigo. Si los herían o cortaban, la pérdida de sangre se reducía porque la sangre estaba más espesa por las hormonas, las cuales también contraían las arterias para reducir el sangrado y mantener la presión arterial,” explica Casscells.
"Las hormonas también promovían el estado de alerta. Pero la adrenalina está mal adaptada a nuestro tiempo porque no arreglamos desacuerdos con peleas o escapando. Hoy en día, normalmente hablamos las cosas, o no vamos caminando, y además, furiosos. "
Algunos piensan que la adrenalina y el cortisol son diferentes para personas saludables como lo opuesto para una persona con una enfermedad cardiaca. Algunos estudios sugieren que la ira y la ansiedad están relacionadas con el desarrollo de enfermedad de las arterias coronarias. Las personas con problemas de ritmo cardíaco están particularmente en riesgo de que sus emociones negativas disparen arritmias potencialmente fatales.
Reducir su ira mientras desarrolla una actitud comprensiva, podría tener un efecto positivo en su corazón, sugiere otro estudio de la Universidad de Wisconsin. Se examinaron pacientes con un alto nivel de ira y una actitud incomprensiva, relacionados a un evento doloroso previo. Se midieron sus reacciones al estrés, mientras recordaban el evento. Las ecografías cardiacas mostraron un incremento del riesgo cardiaco.
Aquellos que completaron una terapia para ayudarlos a perdonar a aquellos que los habían lastimado, revelaron resultados coronarios más positivos que aquellos que no lo hicieron.
El dolor y la pena iniciales son particularmente dañinas para el corazón, especialmente para los hombres viudos. Las estadísticas muestran que en la primera semana después de la pérdida de su cónyuge, el riesgo para la esposa de tener un ataque cardiaco se incrementa siete veces, y para el esposo, ese riesgo aumenta 14 veces. El amor que las parejas comparten, crece con el paso del tiempo. Cuando esa unión se rompe por la muerte o la posibilidad de la muerte, el estrés en el otro cónyuge puede ser igualmente destructivo.
"Tenía un paciente de sexo femenino, quien tuvo un ataque cardiaco después que ella y su esposo se fueron a dormir una noche,” cuenta Casscells. "El tenía la enfermedad de Lou Gehrig (ELA /Esclerosis Lateral Amiotrófica) y no se pudo mover para ayudarla. A la mañana siguiente cuando su hija los encontró, ambos estaban muertos. Por causa del estrés de no poder dar a su esposa ninguna asistencia, el también tuvo un ataque cardiaco” supone Casscells.
"Luego, estaba la esposa que vino a acompañar a su esposo al hospital, después que este sufriera un ataque cardíaco. Luego de verlo, tuvo un ataque cardiaco, y terminó en la misma unidad."
Casscells impulsa a los miembros de las familias a ser proactivos en la ayuda. “Hablen sobre todas las cosas divertidas que pasarán en un futuro, y recuerden hablar de todas las cosas buenas del pasado. Hablen de las cosas divertidas que les ocurrieron durante el día. Díganle a sus padres cuanto los necesitan y los aman.”
Los hombres, dice Casscells, se sienten particularmente castrados después de un ataque cardiaco y necesitan que se les diga que son necesarios así como también, amados.
"Si es la esposa quien es el paciente, entonces, tengo que decirle al esposo que cuento con que el haga el café en las mañana. Quiero que ella esté relajada y que no salte de la cama porque la primera hora de la mañana es el momento más estresante del día para el corazón,” dice Casscells.
Temprano en la mañana es cuando los niveles de adrenalina y cortisol se elevan. La sangre se vuelve más espesa y el ritmo cardiaco se incrementa. La aspirina y los beta bloqueadores tales como el metoprolol, carvedilol, o el atenolol, pueden ayudar mucho. Los antidepresivos también pueden ser útiles, añade.
Descubrimientos nuevos muestran, sin embargo, que una cierta cantidad de estrés no es solamente bueno para usted, sino que dispara la expresión de un par de genes asociados con la longevidad. El resveratrol, que se encuentra en el vino tinto, también dispara estos genes. El descubrimiento fue hecho estudiando personas a las cuales rapidamente se les restringía su ingesta de calorías. Esta investigación es solo el comienzo, dice Casscells.
Tenga usted una enfermedad cardiaca o no, siempre que esté dándole fuerte a su “motor”, usted está poniendo kilometraje en él, enfatiza Casscells. La paradoja es que para corazones saludables, el ejercicio es bueno porque disminuye el ritmo cardiaco después del mismo.
Una vez que usted está en forma, su ritmo cardiaco basal cae dentro de rangos saludables. Treinta minutos de ejercicio al día lo dejaran a usted y a su corazón en una buena condición física, lo cual le ahorrará latidos cardiacos. El ejercicio es una de las mejores maneras de aliviar el estrés, la ansiedad y la depresión.
El cardiólogo Samuel W. Casscells es el Profesor Distinguido John Edward Tyson de Medicina en la Escuela Médica de la UT.
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