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Presenciar el Momento: Cuando debemos ser la conexión entre múltiples y  funciones historia por

Los Doctores Blair y Rita Justice

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El autobús de CITS en el que viajábamos rodaba despacio siguiendo su camino hacia arriba, hacia abajo y en las curvas de la carretera que mas bien estaba hecha para los yaks. El chofer respingaba con su camión. Éramos un pequeño grupo de peregrinos, doce por todos, haciendo nuestro viaje hacia el Monasterio Samye, edificado en el año 779 el mas viejo en el Tibet y pasando por el estrecho camino de mas de 13,000 pies y lleno de banderas para rezar rotas y nuevas por dondequiera. El Monasterio Samye localizado en la orilla sur del Rió Yarlung Zangbo, es el hogar para los monjes de la tradición Gelupa (conocida como “de los sombreros amarillos”).

Cuando al fin llegamos y nos  dirigíamos a entrar al monasterio, 20 monjes sombrero amarillo se sentaban en la entrada formando dos filas y comenzaban a cantar. Eso no estaba planeado. Ninguno de nosotros esperábamos verlos y mucho menos oírlos, ni siquiera el guía local. Pero era uno de esos momentos cuando uno siente y sabe que esta en el lugar preciso al momento oportuno. 

Nuestro viaje de regreso a través del río lo hicimos en las tradicionales ‘lanchas de peregrinos’ hechas de madera, que en realidad no era más que una balsa. La cordillera Himalaya con sus puntas llenas de nieve se reflejaba en el agua  cuando el lanchero navegaba el camino de laberinto alrededor de las áreas arenosas. El grupo se mantenía  en un espontáneo silencio mientras que viajábamos la vía acuática hacia el camión que nos esperaba en algún lugar del otro lado.

"Tu vida pasada huía del silencio frenéticamente. La luna llena enmudecida ahora sale."

—Rumi

No éramos los únicos peregrinos que nos dirigíamos a este “reino eterno”. Para darles a los turistas alguna idea del la orientación del tiempo hasta la alfombra roja del elevador en el Hotel Lhasa estaba imprimada en Ingles y en Chino con el día de la semana, y la cual se cambiaba diariamente
 
Acostumbrarse a este antiguo silencio puede ser un desafío para el funcionalista múltiple moderno ya sea del Oriente o del Poniente. Estamos acostumbrados a ser utilizados por el estímulo y la gratificación del resultado al poder golpear un botón y hacer que algo pase ya sea -música, mensajes, noticias, o películas. 

En este viaje, hubo muchas ocasiones cuando el estar presente en el preciso momento era casi la única opción. La mayoría de nosotros no teníamos los estómagos tan apacibles como para poder leer en los caminos escabrosos del Tibet. Los teléfonos celulares solo trabajaban si el proveedor era la compañía China de Gíreles. No se encontraban muchas oportunidades para ser un funcionalista múltiple,  aparte de conversar mientras se usaba el iPod. La posibilidad de imponerte al silencio es posible, a veces hasta es provechosa, y hasta puede ser agradable que es lo inimaginable. 

Tiempo en tus manos

Hace mucho tiempo Robert A. Johnson, un analista Jungiano de 90 años, aprendió como su mundo se le transformo a través del silencio. En su libro: Balancing Heaven and Health: A memoir of visions, dreams, and realizations (por sus siglas en ingles), el narra como esto le sucedió. “El año era 1944, uno de los mas obscuros de mi vida.”  Johnson tenia 22 años  y estaba clasificado 4F por el gobierno (no apto pare el servicio militar) a causa de su pierna artificial. Quedándose atrás, mientras hombres sanos y saludables peleaban en la guerra, encontró trabajo con el Servicio de Bosques de Estados Unidos como observador dé incendios arriba en una torre.

Johnson fue asignado a lo alto de la montaña Bierly, a 6,410 pies de altura, entre el Monte Rainer y el Monte de San Helen.  Su trabajo consistía en buscar incendios por un espacio de 15 minutos cada hora y dar el estado del tiempo diariamente al medio día. “En los primeros días, el tiempo se me hacia muy largo. Me notaba constantemente viendo a mi reloj, solo para ver que la manecilla de la hora se movía tan despacio como una montaña de nieve”. 

“Para el tercer día, algo cambio. Me hice de una relación animal con el tiempo. El tiempo ya no era una entidad que me presionaba.  Psicológicamente era como si el tiempo hubiese parado-una experiencia rara para la gente moderna. Se volvió como el movimiento del agua del río, y gradualmente me fui acoplando con el resto de la naturaleza. Y nunca jamás me sentí aburrido o solo ese verano.”

El reflexiona, “...solo me tomo tres días después de que baje a la ciudad para volver a el tiempo civilizado y volver a sentirme ansioso, preocupado, solitario, y sin descansar.  Viviendo en la naturaleza nos libra de la tiranía del tiempo y nos revela la existencia tan diferente que fue para nuestros antepasados.”

La manía de multi funciones

Si solo no fuéramos tan miedosos de lo que se nos podría pasar y mientras que la naturaleza y las tierras lejanas nos ofrezcan una oportunidad de elevarnos sobre las paredes de la prisión que nos manifiesta “la tiranía del tiempo,” si podemos encontrar oportunidades para poder entrar al sagrado silencio. En una entrevista con Matt Richtel en el periódico The New York Times (April 22, 2007), el doctor James E. Katz, director del Centro de Computación Móvil, discutió que usando compulsivamente todos los aparatos de comunicación “le da a la gente un sentido de sentirse parte de algo, un deseo que pueda ser rastreado y un sentido de congregar y cooperar para la seguridad y la sobre vivencia.”

“Aparte,” dice el doctor, “el hecho de estar revisando constantemente es un ejercicio de optimismo, como cuando se es un explorador o un jugador. Es la esperanza eterna entregada en pedacitos mientras nos mantenemos ocupados. Es un apoyo reforzable que se manifiesta de repente. El hecho de no saber cuando van a pasar noticias importantes quiere decir que te portaras compulsivo-obsesivo.”

El Dr. John Ratey, Profesor Auxiliar de Neuropsiquiatría en la Universidad de Harvard, también entrevistado por Matt Richtel, utiliza el termino ‘desorden adquirido de deficiencia de atención’ “para describir la condición que la gente siente y la que esta acostumbrada a una constante estimulación digital y la cual se siente aburrida en su ausencia. No importa si la estimulación sea por medio del Internet, la TV, o el teléfono celular, la mente esta desviada.”

El cerebro no puede hacer dos cosas a la vez

La evidencia se esta acumulando rápidamente y muestra que nos estamos perdiendo de mucho mas de lo que nos imaginamos al tratar de hacer mucho al mismo tiempo. El hacer multifunciones en realidad demuestra que no solo nos tardamos más sino que aumentamos el riesgo al error. “La limitación central del cerebro es la inhabilidad de concentrarse en dos cosas al mismo tiempo,” explica el Dr. Rene Marois, un neurocientífico y director del laboratorio de Procedimientos de Información Humana en la Universidad de Vanderbilt.

En una investigación reportada en el diario medico Neuron en la cual se menciona que el Dr. Marois y sus colegas utilizan la resonancia magnética para medir la cantidad de eficiencia que se pierde cuando el cerebro esta tratando de manejar dos funciones al mismo tiempo. Lo que encontraron fue que no se encuentra ningún retraso al responder correctamente si a los participantes se les dan las funciones una a la vez. Pero la respuesta tuvo algo de retraso cuando dos trabajos o funciones fueron presentados casi al mismo tiempo. Solo tomo un segundo de retraso, pero, como señaló el doctor Marois, un segundo de retraso en responder a 60 millas por hora pudiera ser fatal. 

Ahora estas aquí

El problema, sin embargo, no es tan solo que el cerebro no esta diseñado para hacer lo que le estamos pidiendo que haga. Nos resistimos y a veces nos olvidamos, como estar atentos en el preciso momento a lo que esta pasando. En The Art of Possibility (por sus siglas en ingles), los autores, Rosamund y Benjamín Zander escriben: “Estar al tanto de  como están las cosas no es lo mismo que aceptar las cosas como están como lo hacen las vacas, las cuales aceptan las cosas a su alrededor tal y como están muy resignadamente. No quiere decir que tienes que ahogar tus sentimientos negativos o pretender que te gusta algo que verdaderamente detestas. No quiere decir que debes trabajar para alcanzar algún ‘lugar más alto de existencia para poder trascender tu negatividad.’ Simplemente quiere decir, estar presente sin resistencia: estar atento a lo que esta pasando y atento a tus reacciones, sin importar que su intensidad. En efecto, la capacidad de estar atento a todo lo que esta pasando sin resistencia crea posibilidades. Puedes dejar atrás el forcejeo y aceptar lo que esta enfrente de ti y seguir adelante.”

Fastidio, en su esencia, es la falta de querer estar donde estas. Puede parecer un imposible y a veces una oportunidad sin caso alguno- emocionalmente y a veces físicamente- el estar presente “en como están las cosas.” Pero dependiendo del nivel con que le hagamos, estamos asegurándonos de no perder ninguna parte de nuestras vidas, caminos turbios, sagrado silencio, y celebraciones fabulosas. Llegamos a estar presentes en cada momento en el que vivimos.

Traducida por Margaret Zambrano

ACTUALIZADA: 7-11-2007