historia porMichael Price tomo la bastilla de su pantalón y la subió hacia arriba hasta pasar su rodilla y después dejo colgar sus piernas a un lado de la mesa de exámenes.
Pocas personas suelen ser impacientes para recibir una inyección, pero Michael estaba mas que listo. La jeringa al lado de la mesa de examen estaba llena con una gelatina clara que le permitiría a Michael la libertad de caminar aun mas lejos con menos dolor.
El Dr. Terry Clyburn, profesor auxiliar en el departamento de cirugía ortopédica en la Escuela de Medicina de la Universidad de Texas en Houston, limpio y endormecio la rodilla de Michael, y rápidamente introdujo la a aguja en la articulación.
“Al principio pica un poco y sientes tantita presión, pero recibir la inyección no es gran cosa,” dice Michael.
Mientras la inyección, como la describe Michael, puede que no sea nada grande, el numero de pacientes de osteoartritis sigue aumentando y admiten que los resultados de las inyecciones de hialuronato es todo lo contrario. Puede ser una cosa tan grande, que impacta un gran cambio de vida, pues las inyecciones pueden posponer o hasta prevenir la necesidad de una artroplastia o reemplacamiento de rodilla total.
“La inyección actúa como lubricante y amortiguador en una articulación en la cual se gasta gradualmente el cartílago de la articulación,” dice el Dr. Clyburn, director de investigación biomédica director de la investigación de implantes de articulaciones de las escuela de medicina de U.T.
Hialuronato es un producto químico natural que funciona como lubricante y amortiguador y esta destinado para cambiar el carácter del fluido de las articulaciones. En las articulaciones sanas, hialuronato es espeso y aceitoso, pero en las articulaciones con osteoartritis (OA), es fino y acuoso.
Inyecciones de un hialuronato altamente procesado derivado de las crestas de gallos puede aumentar el hialuronato mismo del paciente en la articulación debilitada.
“Estimula el cuerpo a que produzca una mejor calidad de sus propios lubricantes en la rodilla,” dice el Dr. Clyburn.
Mas esponja quiere decir menos dolor. Para aquellos pacientes que no están respondiendo a los medicamentos tradicionales antiinflamatorios y otras medidas conservadoras no quirúrgicas para osteoartritis, las inyecciones de hialuronato pueden proveer el alivio esperado.
“Esta es otra opción que tenemos para continuar un cuidado conservativo hasta que el paciente absolutamente necesite cirugía,” dice el Dr. Clyburn. “Nos compra tiempo.”
Desde los finales de los años 90’s, la Administración de Alimento y Droga de los Estados Unidos ha aprobado cuatro terapias de hialuronato para el tratamiento de dolor de rodilla a causa de la osteoartritis. Estos tratamientos también han sido bien recibidos en los codos, hombros, y tobillos, dice el Dr. Clyburn.
Las inyecciones son administradas una vez por semana por cinco semanas, dice el Dr. Clyburn y después, “la mayoría de la gente siente alivio por seis meses a un ano.”
Las terapias de hialuronato suelen tener pocos efectos secundarios, dice el Dr. Clyburn. No es recomendada para nadie que tenga alergias de ave de corral, pero la mayoría de los pacientes la toleran bien y suelen ver resultados después de la segunda o tercera inyección.
La terapia, añada el doctor, es superior a las inyecciones de esteroides, las cuales proveen alivio a corto plazo pero también hacen que el cartílago se cure despacio.
“Esto es lo mejor que tenemos hasta ahora. Hasta personas con casos de artritis avanzada hueso a hueso reciben buenos resultados.”
Michael es uno de estos pacientes, “después de la segunda inyección, comencé a sentir alivio. Este es un alivio significativo.”
Al final de un día muy atareado, Michael ya no cojea al subir las escaleras de su condominio. El dolor ha disminuido considerablemente.
Michael ha estado batallando con dolor de rodilla desde que se lastimo su pierna en un accidente motociclista hace casi 40 años. Desde entonces, ha tenido cirugía artroscopica y corticoesteroides inyectados en la articulación. Nada a tenido tan buen resultado como la terapia de hialuronato, dice Michael ahora con 59 años de edad.
Porque su artritis esta tan avanzada, Michael y su cirujano ortopédico decidieron que esta destinado a recibir un reemplacamiento de rodilla o artroplastia total. Pero su meta es usar las inyecciones de hialuronato como puente a la cirugía, la cual Michael espera detener hasta después de su retiro como geólogo.
“Otra razón por la cual quiero esperar-uno nunca sabe que saldrá al mercado in los siguientes años,” dice Michael. “Quizás salgan con algo todavía mejor donde pueda evitar la cirugía por completo.”