historia porComo resultado de la propagacion de la epidemia de parotiditis (paperas) brotando en el medio oeste de Estados Unidos y con los casos de sarampión que siguen propagandose en México, los doctores de la Universidad de Medicina de Texas en Houston están acentuando la importancia de tener todas las vacunas de la familia al corriente.
“Los niños por supuesto, deben adherirse ala cartilla de vacunación recomendada para niños y adoloscentes, pero las personas adultas también deben ser vigilantes,” dice el doctor Luis Ostrosky-Zeichner, especialista en enfermedades infecciosas en la Universidad de Texas y director de epidimelogia del Sistema de Salud y Cuidado de Memorial Hermann.
Las vacunas no protegen de por vida y algunas deben ser repetidas periódicamente o recibirlas en dosis múltiples para obtener su máxima protección, dice Ostrosky.
“Nos hemos hecho victimas de nuestros propios exitos con las inmunizaciones,” dice Ostrosky. “Contamos con vacunas y campañas de inmunizaciones extremadamente poderosas y efectivas que han resultado en que un gran numero de niños sean vacunados anualmenóte.
El problema es que el efecto de las vacunas que uno recibe de niño, se va disminuyendo al pasar de los años, resultando en una gran población de adultos sin protección adecuada. “Tenemos suficientes recursos de las inyecciones de refuerzo, las cuales son aconsejables, pero desgraciadamente no tenemos grabado en nuestra cultura el ir a recibir estos refuerzos ya siendo adultos,” dice Ostrosky. “Es que no pensamos en vacunarnos, dar las vacunas y menos preguntar por ellas.”
Es una enfermedad viral aguda
Sus sintomas inclyen:
Complicaciones, aunque raras, incluyen:
Los adultos jóvenes, en particular, presentan ser los más vulnerables a esta propagacion de enfermedades infantiles. Casi la mitad de los pacientes que se han contagiado de paperas en esta reciente epidemia tienen entre los 17 y los 25 años de edad. Como una tercera parte de los pacientes son estudiantes universitarios.
Niños de los ‘Baby Boomers’ (aquellos nacidos entre los años 1946 y 1964) y quienes tambien son padres pueden enfrentar una doble crisis. “Ellos nacieron demasiado tarde pues estábamos vacunando en los últimos años de la década de los 1950. Y ahora como su vacuna ya esta disminuida, sus propios hijos pueden andar con otros niños y pueden traer a casa enfermedades comunicativas,” dice Ostrosky.
Lo peor del caso es que muchos de los doctores Americanos, especialmente los nacidos después del año 1957, nunca han visto un caso de paperas ó sarampión.
La doctora Julie Gerberding, directora del Centro de Control y Prevención y Enfermedades de E.U. (CDC por sus iniciales en Ingles) ha reportado que la gente en el grupo de edad quien se esta enfermando quizás no tuvo las dos dosis de la vacuna recomendada y por lo tanto no están completamente protegidos, exponiéndolos y haciendose susceptibles a la enfermedad.
“Si no recibiste la vacuna triple de sarampión, parotiditis y rubéola (MMR) de niño, ahora es cuando,” dice Ostrosky. Si solo recibiste una de las dos dosis recomendadas, “habla con tu doctor.”
La doctora Johnnie Frazier, profesora asociada de pediatría en la Universidad, dice que las recientes epidemias solo hacen hincapié a la importancia de las vacunas. Los niños deberán haber recibido su primera dosis de MMR a los 12 meses de edad. Los doctores por lo normal administran la segunda dosis recomendada entre los 4 y los 6 años, antes de que empiezen la escuela.
Es una enfermedad sumamente infecciosa
producida por un virus.
Sus sintomas pueden incluir:
El virus del sarampion reside en el organismo en la
mucosa bucal de las personas infectadas. Cuando
los enfermos tosen o estornudan ellos expulsan
gotitas de saliva al aire. Esas gotitas infectadas
pueden permanecer activas y contagiosas hasta
por un tiempo de dos horas.
Complicaciones:
Que haces si tu niño de 3 años solo recibió la primer dosis y estas planeando un viaje a un lugar donde se encuentra una epidemia de sarampión, paperas y rubéola? El nino casi seguro que esta protegido, pero antes de que empiezes a empaquar, dice Frazier, comunícate con el departamento de salud en la ciudad que piensas visitar. (Para información internacional, contacta una clínica de medicina de viajes en tu ciudad por lo menos seis semanas antes del viaje).
“Entérate de sus recomiendaciones,” aconseja Frazier. “Si te recomiendan que tu niño obtenga la segunda dosis antes del viaje, asegúrate de llevarlo para que se la pongan.” Independientemente de las recientes propagaciones de sarampión y paperas, dice Frazier, es muy buena oportunidad para revisar todas las cartillas de vacunaciones de todos tus niños. “Si hay algunas que esten atrojadas, asegúrate de ponerlas al corriente,” dice ella.
La doctora recuerda a los padres de familia que la mayoría de las escuelas no permiten que los niños empiecen la escuela sin tener los inmunizaciones adecuadas, incluyendo MMR. “No te esperes hasta el ultimo momento,” dice Frazier.
“Las inmunizaciones infantiles son efectivas en un 85 a un 98 por ciento y solamente muy poca gente no responde a las vacunas,” dice Frazier.
Aparte de las inmunizaciones, Ostrosky ofrece consejos adicionales para la protección hacia cualquier enfermedad. “Lávate las manos. Lávate las manos. Lávate las manos,” implora Ostrosky. “Si hay una sola cosa que puedes hacer para protegerte y estar en calma con tanta noticia sobre viruses diferentes, es esto, lávate las manos,”
Ostrosky practica lo que aconseja y siempre carga una botella de desinfectante germico de manos a donde quiera que va. Su esposa también carga una en su bolsa de mano. El se refiere a esta gelatina antibacterial como una “arma poderosa” que cualquier persona puede utilizar para combatir los gérmenes.
“Evita sitios llenos de gente durante cualquier epidemia,” dice Ostrosky. También recomienda que no te expongas y disminuyas el contacto con gente enferma.
“Si tu niño esta enfermo trata de reducir, lo mejor que puedas, su contacto con otros miembros, incluyendo hermanos, de la familia,” dice el. “Ya se que a veces parece imposible poder separar a los enfermos, pero podemos tratar de disminuirlo lo mas que podamos. También podemos lavar manos, lavar juguetes, y mantener las cosas personales del enfermo separadas.
Seas niño o adulto, Ostrosky y Frazier concuerdan que deberás seguir la cartilla de inmunizaciones recomendada. Si no las tienes todas o tienes alguna reserva o preocupación, consulta a un medico.
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