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9 errores sobre medicamentos que hacen los padreshistoria por

Tamekia Reece

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Como usted probablemente ha oído las medicinas para la tos y el catarro para niños menores de 2 años fueron retiradas voluntariamente del mercado este año. ¿La razón? Los medicamentos estaban bajo fuego por la Administración Federal de Drogas (FDA por sus siglas en ingles) debido a la posibilidad del uso equivocado y de  sobredosis debida al error de dosificación de los padres.

Aunque nuestros corazones están en el lugar adecuado, como padres preocupados leemos las instrucciones que ya de por si son confusas, asumimos que sabemos las dolencias de nuestros niños mejor que sus doctores o plenamente  no sabemos completamente los peligros en medicinas aparentemente “inofensivas”. (A propósito: “inofensivo” y “medicina” no pertenecen en la misma oración-NUNCA.)

A continuación están nueve errores, que como padres comúnmente cometemos, y cómo corregirlos.

1. Usando medicinas infantiles para catarros

Aunque ahora están fuera del mercado, es probable que algunos padres todavía tengan estas medicinas en sus hogares y se los estén dando a sus niños pequeños para combatir el catarro. Es mejor tirarlas a la basura. “Con estos medicamentos, se corre el riesgo de sobre medicar al niño, e incluso si usted no le da una sobredosis a su pequeño, los niños estan tan pequeños, que reacciones adversas como mareos, latidos del corazón rápidos, vómitos, diarrea, y erupción de piel son posible,” dice la doctora Lynnette Mazur,  profesora de pediatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Texas en Houston.

En vez de confiar en estas medicinas, la doctora dice que les demos acetaminophen (Tylenol) para la fiebre (y solamente la dosis recomendada!), que utilicemos las gotas salinas, que hagamos succión de la nariz del niño y que nos cercioremos de que tenga pleno descanso y suficientes líquidos hasta que se resuelva los síntomas del catarro.

2. Usando la medida de dosis incorrecta

Una cucharilla no es siempre una cucharilla. “Se han hecho estudios que miran los diversos tamaños de cucharillas,” dice la doctora.   “La medida media es de 5 mililitros (ml) pero la gama está entre los 3 a los 7 ml.”

Así que, esa “cucharilla” de medicina que usted está dando a su niño puede realmente ser menos, lo cual  significa que la medicina puede ser ineficaz. Aun peor, su cucharilla podría ser más, lo cual podría causar efectos secundarios desagradables o una posible sobredosis.

Usando las jeringuillas orales, los cuentagotas, cucharas y tazas marcadas especiales para dar dosis son más exactos, dice la doctora.

3. Dosis por edad

Si su niño de 7 años pesa más o menos lo mencionado en la caja del medicamento para su edad, que dosis es la que debe seguir; por ¿peso o edad?.   Muchos padres se van por la edad. Pero, “generalmente todo lo que hacemos en pediatría esta basado en peso, así que es mejor irse por el peso,” dice la doctora.

Si hay una gran diferencia entre el peso de su niño y el que esta enumerado en el medicamento, o si la información de la dosis no se encuentra por peso, mejor pregúntele su pediatra.

4. Doble-uso

Si sucede. Usted da la dosis recomendada de la medicina, y entonces su niño la escupe hacia fuera o la deja gotear bajo su boca (y todo este rato le da esa pequeña mueca malvada). En este caso, no es raro que los padres “adivinen” cuánta medicina recibió  el niño y después le den más para reparar la diferencia. Mala  decisión.

“Es siempre difícil juzgar cuánto medicamento en realidad recibió el niño,” dice la doctora. Adivinando podría terminar en demasiado medicamento lo que puede llevar a efectos secundarios indeseables, a una  sobredosis o aún a la muerte.

Si su niño escupe la medicina, para estar seguro, mejor espere hasta su siguiente dosis. Sin embargo, si él vomita la medicina después de que usted se la dé, es ACEPTABLE repetir la dosis, dice la doctora. “Si él vomita otra vez, entonces, usted querrá llamar a su doctor,” dice ella.

5. Compartiendo la medicina

¿Si su hija de 6 años recientemente se alivio de un caso de alergias, y ahora su pequeña de 3 años está luchando con los mismos síntomas algunas semanas después, no tiene nada de malo si usted le da de su medicina, verdad?

Equivocado. A veces usted puede salirse con la suya, pero no vale el riesgo, dice la doctora.  “Podría ser la dosis incorrecta, especialmente si la medicina es de un niño mayor a un niño menor, podría haber una reacción alérgica, o los niños podrían tener diversas enfermedades,” dice ella.

Si sus niños experimentan síntomas similares, usted debe revisar a cada uno, y si se necesita, poder darles las medicinas adecuadas para cada niño individualmente.

6. Parando el tratamiento demasiado pronto

A nadie le gusta medicar a un niño. Por lo tanto, tan pronto como desaparecen los síntomas, algunos padres paran la medicina. Hacer esto con algunos medicamentos, como los antibióticos, puede crear problemas aun más grandes. “Quizás no se mato la infección totalmente, así que puede volver más resistente y más difícil de tratar,” explica la doctora Mazur.

Es mejor dar el medicamento por el tiempo completo recomendado por el doctor. Si usted siente que su niño no necesita más el medicamento, confírmelo con su pediatra antes de descontinuar.

Las prescripciones no terminadas de antibióticos se han culpado en parte por la subida reciente de tensiones droga resistentes de ciertos patógenos tales como strep o staph.

7. Usar sobras

¿Si su niño se enferma a media noche, la farmacia abierta 24 horas más cercana esta más de cinco millas de lejos, y en casa  está la medicina que “solamente” tiene un mes o dos después de su fecha de vencimiento, que hace usted?

Tirarla y dirigirse a la farmacia. Una vez que los medicamentos estan más allá de sus fechas de vencimiento, pueden ser menos eficaces, y en algunos casos, las medicinas pueden deteriorar y tener un efecto tóxico, nos dice la doctora.

8. Sobredosis de ungüentos y usos equivocados 

Los ungüentos medicinales tienen mucha fuerza, especialmente ciertas preparaciones que contienen esteroides.  Los padres asumen a veces que si un poco es bueno, entonces mucho debe ser mejor.  El abuso o el uso equivocado de preparaciones esteroidales puede causar daño a la piel o acelerar una infección.

El abuso de esteroides tópicos puede adelgazar la piel, creando cambios en el tejido conectivo de la dermis. También pueden presionar la capacidad de la piel de rechazar una infección bacteriana o fungicida. Los padres a menudo creen saber que tipo de erupción tienen sus niños y usan la crema esteroide prescrita para una enfermedad anterior, “solo para descubrir que este vez, no era una reacción alérgica a algo, pero que de hecho era una infección fungicida,” dice la doctora.  Repentinamente, la erupción se ha proliferado a un área mucho más grande.

Solo utilice cualquier medicamento tópico según sus instrucciones.  Una vez que la lesión de piel ha curado, no asuma que el siguiente topetón o el parche rojo requerirá la misma medicina o régimen.  “Cremas de esteroide y ungüentos que incluyen cortisona que se venden sin receta pueden rebajar la hinchazón lo suficiente para enmascarar la causa verdadera de la lesión, haciéndola difícil para que el doctor diagnostique el problema real,” agrega la doctora.  

Si le han dado a su niño un ungüento esteroide, no cubra el área afectada con un vendaje a menos que el doctor lo dirija. Esto aumenta su absorción muchas veces mas. Y, aun más importante, no asuma que el porcentaje del ingrediente activo de su esteroide es adecuado para su niño.

Finalmente, formulas de diversa potencia se formulan para diferentes partes del cuerpo. Lo qué pertenece en la piel más gruesa de los brazos y de las piernas puede causar daño grave si se utilizan en la piel delicada de la cara. Incluso casos del glaucoma  se han reportado por el uso incorrecto del esteroide en los párpados.

9. Ignorando las direcciones

Tres pequeños con tres medicamentos diferentes y repentinamente, usted está tomando su examen de colegio (SAT) de nuevo. Puede ser así de confuso. Ciertos medicamentos no se deben tomar juntos. Algunos se toman con alimento, otros sin el . Algunos no se pueden tomar con productos lácteos; otros lo requieren. Algunos medicamentos deben ser refrigerados; otros solamente después de su abertura y todavía otros deben almacenarse lejos de la luz y del sol. (Y, algunas medicinas requieren que mantengan a su niño alejado de la luz y del sol!) ¿Quién puede mantener la información correcta?

La única manera de estar seguro es leer las instrucciones, una y otra vez. Entonces, utilice una pluma gruesa y de color para subrayar las instrucciones específicas.  Si usted se siente todavía inseguro, lea el folleto que acompaña el medicamento, dice la doctora, o tráguese su orgullo y haga la llamada al doctor o al farmacéutico. Solamente se tarda unos minutos los cuales pueden ayudar a mantener a su niño seguro.

Traducida por Margaret Zambrano

ACTUALIZADO: 12-11-2007